Monday, March 13, 2006

La ley del deseo

Es una de las leyes que regirán nuestro reino, por tanto es necesario rendirle un homenaje.
No hace falta ver la película, pero sí lo siguiente:

-Escribe una carta dirigida a ti de la persona que quisieras que te la mandara. Puede ser un amante, pero también tu padre, tu madre... alguien de quien no hayas recibido las palabras que necesitas.
-Escríbela en el ordenador e imprímela.
-Manda una carta a esa persona con tu carta escrita, pidiéndole que la copie, la firme y te la vuelva a enviar.


Grado de dificultad: 9

2 comments:

The man on the silver mountain said...

Reina, perdón, tengo un problema. Un grado de dificultad de esos. Verás.
Yo quería hace tiempo mandarme una carta a mí mismo. Me lo he pedido muchas veces, pero jamás me he escrito. Así que he seguido tu consejo; es decir:
-He escrito la carta en el ordenador.
-La he impreso (con colorines y todo)
-Me la he enviado por correo certificado pidiéndome a mí mismo que la copiara, la firmara y me la volviera a enviar.

Cuando ha venido el cartero preguntando por mí y me ha dicho que tengo un certificado de mí mismo... Querida reina: ¿llega tu imaginación a aventurar la cara que ha puesto?

Y ahora que he abierto el certificado que me he enviado a mí mismo, voy a copiar la carta, la voy a firmar y me la voy a volver a enviar.

¿Cree usted, querida reina, que el cartero volverá por mi casa?

Afectuosamente, de mí mismo, para usted, con recuerdos de mí mismo y de mí mismo

The Wild Rose said...

Le está usted restando dificultad al ejercicio. Vamos, vamos, no sea tramposo. Las malas caras del cartero no son nada comparado con el abismo de pedir, por una vez y con todas las letras, las palabras que ansiamos.